Ancona As Starting Point


Envidiar lo que otro inventa o crea no debe ser en todo caso algo negativo, eso realmente nos convierte en selectos apreciadores de lo bueno. Quizás nos parezca atractivo si lo deseable no invade nuestro espacio creativo, entonces somos admiradores de la belleza, lo elegante, lo serio o incluso lo divertido. Otra cosa es cuando por el contrario lo que se aprecia sí entra en conflicto con nuestra habilidad ya sea primaria o secundaria. Aprender a controlar ese sentimiento y convertirlo entre las envidias, esas que son como el colesterol, es un factor determinante y muy necesario para no perder la dimensión de lo que estamos haciendo. Fácil es decirlo, no tanto practicarlo, pero es de todo punto cierto que ante la ausencia de criterio será harto complicado darle forma y sentido a nuestra obra. Respetar, entender, compartir y aprender como ejes de la trama.