Los Centros Comerciales Son Como La Vida


Pensamos, efectivamente, que son la vida, pero al final no son nada más que una mierda.

Despiertan la ilusión de propios y extraños, pero finalmente cumplen la ley de la expectativa y la triste realidad.

También son sangre, sudor y lágrimas.

Se cumple la ley de Murphy.

Cuando buscas no encuentras.

Encuentras cuando no quieres nada.

Son oasis más falsos que un billete de 6 euros.

Estás deseando llegar, pero cuando lo haces estás loco por salir.

Sabes por donde entras, pero jamás por donde sales.

Nada es gratis.

Venden reiteradamente publicidad engañosa.

Los mejores momentos son los que pasas en el WC.

Cierran puertas y ventanas mismamente como pasa en nuestro devenir por el valle de la tortura.

Son pan para hoy y hambre para mañana.

Cada vez son más aburridos.

La calidad va en deterioro mires donde mires.

Hay riadas de gente, por lo que el efecto tan manido de solo ante la multitud vuelve a cobrar sentido por enésima vez.

Hay más errores que aciertos, pero estos, además, cuestan dinero y salud.

Piensas, erróneamente, que comes mejor fuera que en casa.

Añades a la cesta cosas que realmente no te hacen falta.

Cuando echan el cierre se apagan las luces.

Amor 2.0


¿Por qué no… dejas el móvil encima de la mesa,

Piensas, tal vez, en algo que no sea en ti,

Pruebas a cerrar los ojos por un momento,

Valoras la posibilidad de hacer algo para conseguirlo,

Te dejas llevar por la música que el viento compuso para nosotros,

Metes el egoísmo en la mochila de reciclar problemas,

Abres lentamente los ojos,

Visualizas el poder del pensamiento,

De la fuerza cuando actuamos de corazón,

Te encuentras conmigo de frente,

Eres coherente con tus palabras,

Piensas por un momento en un futuro por resolver,

Te muestras diligente al fin,

Me miras como si no hubieses visto a un humano jamás,

Olvidas el pasado resuelto,

Sientes como algo en ti se regenera,

Tomas mis manos,

Te embriagas de honestidad,

Dejas tu alma al descubierto,

Te acercas a mí,

Permites que el destino se apodere de ti,

Abres al fin tu corazón,

Sueñas con los ojos abiertos,

Y me besas?

Los Sueños A Menudo Son Mentira


Por una razón u otra nunca sabremos lo que importa. Tal vez por jóvenes, tal vez por viejos… la ignorancia o el egoísmo moverán cada uno de nuestros pensamientos. Será tal con la inocencia el máximo esplendor de la pureza o quizás en retrospectiva cuando con la profundidad del análisis sepamos equiparar la balanza. Pero si de una forma fue pronto seguramente en el otro extremo será demasiado tarde, no sabremos entender el equilibrio ni elegir el cristal con el que mirar las cosas. Parece que el desacierto será el denominador común en cualquier encuentro, en todo momento, en la totalidad de las ocasiones, en cada una de las bazas que nos queden por jugar. Lugares, gentes, sensaciones, pensamientos, sueños, alegrías, penas, sonrisas, tristezas, promesas, engaños… todo tendrá su principio y su fin, un comienzo que no sabremos cómo fue y un final que no vimos venir. Todo será un divagar, un eterno devenir, un corto pasaje dentro de un infinito imposible de medir, una dimensión paralela desde la que la realidad nos parecerá otra paralela dimensión. Quizás todo sea fruto de una confusión, una ilusión en forma de realidad onírica que nunca debió existir, un bucle infinito, tal vez, sin intención de ceder. O sí. Qué sé yo.