Soy José Bardantia (dicen que a la tercera va la vencida)


A veces no es necesario volver a empezar. Basta con mirar atrás, aprender de los errores, quedarse con lo bueno, eliminar rencores y vestirse de una esperanza que maride con la ilusión más radiante. En esos momentos en los que nos queda todo por hacer da lo mismo llamarse Luis, Santiago o José: vuelves a estar solo y nadie conoce tu nombre. Entonces creamos palabras para que fluyan por los lienzos en blanco, para que se indexen en la red y encuentren a personas que les otorguen una nueva dimensión. Parece fácil decirlo, pero es tan difícil conseguirlo que la empresa se deja seducir por la utopía más tirana.

Con tanto que contar solo me queda saber cuánto tengo que decir. Quizás con dos vidas llegue o tal vez con tres palabras mal dichas baste, no lo sé, pero para ello utilizaré esta bitácora como lanzadera de todo el material que sea capaz de procesar. También soy social, pero necesito algo de tiempo para montar el kiosco al completo. Esta vez le pondré cimientos firmes y no dejaré que nada lo tire, incluso me autovigilaré 24 horas al día si es preciso. Prometido.

José Bardantia